lunes, 8 de abril de 2013

TOS DE LAS PERRERAS




Es la tos seca que puede darle a tu perro cuando esté junto con otros en un área sucia e infectada, dentro de jaulas y compartiendo utensilios con los demás. Es común que la contraigan los perros en las pensiones o las tiendas mal aseadas. Este mal se transmite por fomites –moco, saliva, estornudo, comederos, jaulas, etcétera. Si no la atiendes a tiempo con la terapia correcta, tu perro puede caer en cuadro de neumonía y pudiera morir.

Signos clínicos:

·Tos.

·Moco seroso –transparente y sin olor.

·Moco purulento –de color y maloliente.

·Depresión.

·Postración.

·Inapetencia.

·Fiebre –que apreciarás en el abdomen, los cojinetes plantares calientes y resecos, la nariz reseca.

CORONAVIRUS




El coronavirus canino pertenece al Grupo 1 de la familia Coronaviridae. El coronavirus canino está asociado a enfermedad leve o subclínica con bajo índice de mortalidad.
Los coronavirus se diseminan rápidamente a través de heces y vómitos contaminados. Los perros afectados eliminan el virus por lo menos 2 semanas luego de la infección. Generalmente la enfermedad se autolimita y no es fatal. Los neonatos son los más susceptibles a la infección por coronavirus. El período de incubación en condiciones experimentales es entre 24 y 48 horas, aunque en condiciones naturales  puede ser tan largo como 4 días. La replicación viral produce muerte  y  descamación  de  las  células del epitelio intestinal resultando en el acortamiento de las vellosidades. La pérdida de enzimas digestivas y de la capacidad absortiva produce diarrea con síntomas de anorexia, letargia y vómitos, siendo la diarrea de color amarillo-verdosa y de mal olor. La recuperación ocurre entre 7 y 10 días de iniciado el cuadro.  Los perros que se recuperan parecen ser inmunes a la reinfección. El virus puede detectarse en heces entre los 3 y 14 días post infección, mediante microscopía electrónica, aislamiento viral en cultivos de tejidos, inmunofluorescencia y ELISA.

HEPATITIS INFECCIOSA CANINA




La hepatitis infecciosa canina  (HIC) o enfermedad de Rubarth es de distribución mundial que afecta  a los perros, zorros, lobos y coyotes. No afecta al hombre.  La HIC es causada por un virus del género Mastadenovirus familia Adenoviridae, denominado adenovirus canino tipo 1 (VAC-1). Este virus es estable en condiciones ambientales, así puede permanecer infeccioso durante 10 y 14 días en fomites, y  sobrevive entre 10 y 14 semanas a temperatura ambiente y entre 6 y 9 meses a 4º C. El VAC-1 tiene marcada afinidad por células hepáticas y del sistema monocito-macrófago (sistema retículo endotelial).

Sintomatología

La HIC tiene un período de incubación de entre 6 y 9 días. La evolución de la enfermedad es más rápida que en el DC. La mortalidad puede variar ente 10 y 25%.

Forma hepática: Es la más común y se presente en cualquier época del año. La transmisión se realiza a través de la orina y la infección es por vía oral. Afecta principalmente a perros recién destetados en los que produce una elevada mortalidad. Se observa apatía, sed  intensa, hipertermia, ictericia,  vómitos y diarrea, con dolor en la cavidad abdominal.  

Forma respiratoria.  Es producida por cepas del AVC-2 que tienen afinidad por las células epiteliales del aparato respiratorio.  La transmisión ocurre por aerosoles en animales en contacto. Hay fiebre inicial, tos seca, depresión, anorexia, disnea, descarga nasal serosa, tonsilitis. Puede haber neumonia fatal. Signos encefalíticos son raros en los perros.

PIODERMA




Es una infección bacteriana ocasionada por el exceso de humedad, inmunosupresión, automutilación, etcétera.

Signos clínicos:

·Zonas sin pelo inflamadas y enrojecidas.

·Presencia de secreciones malolientes con o sin sangre.

·Dolor.

·Presencia de escamas.

Prevención.
En el caso de tener muchos pliegues en la piel –como el sharpei– es necesario una limpieza correcta cotidiana para evitar el exceso de humedad y la acumulación de bacterias entre los pliegues.

SARNA




Hay varios tipos de sarna que afectan a nuestros perros. Una de ellas es la sarcóptica, que se contagia por contacto directo con un perro afectado. También por contacto con parásitos sueltos en los materiales de la cama, sábanas, etc. Normalmente las lesiones se localizan zonas deficientes de higiene: en los codos, tarsos, abdomen y bordes de las orejas. Se ve la piel inflamada,  rojiza, con zonas sin pelo, como con “caspa”. Se puede transmitir a los humanos, si tienen sus defensas bajas y no se higienizan las manos luego de tocar al perro.
La sarna demodéxica no está asociada a esos lugares pobres en higiene, sino que afecta a perros con su sistema inmune débil o poco desarrollado (cachorros). En perros sanos no causa daño alguno, “convive” con ellos. Los cachorros pueden contagiarse de la madre por contacto directo, ya que este género no sobrevive fuera del perro.